Una nueva y meditada reflexión sobre el arte, su historia y varios de sus protagonistas.
Picasso fue a visitar a Braque en su estudio. El pintor trabajaba un bodegón. De pronto el malagueño exclamó: «¡Pobre amigo! Veo una ardilla en tu lienzo». Braque respondió sorprendido: «No es posible». Picasso insistió: «Quizá sea una visión paranoica, pero veo una ardilla. El lienzo está destinado a ser un cuadro y no una ilusión óptica; la gente necesita ver algo en él. Tú representas un paquete de tabaco junto a una pipa, pero aparta de ahí esa ardilla». …
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