Los jóvenes cada vez están más expuestos al contacto con extraños tras la pantalla de las redes sociales. El grooming es un tema preocupante y, muchas veces, la perversidad se disfraza de palabras halagadoras y de pedidos cada vez más osados que pueden encubrir una trama peligrosa.
-Estás ahí? -tecleó Estefi casi sin aliento.
-Claro, sigo acá -respondió él.
-Pensé que te habías cansado. Es que no se iban más...
-Tranqui. Prendé la cámara que me gusta verte.
-Ok. Pero estoy horrible hoy. Bueh… Ya está.
-Divina estás.
-Y me encanta tu camisa blanca. Menos mal que no te enojaste. …
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