Cuando faltaban pocos días para que se celebrase el Certamen de Serenatas de Pesadilla en el castillo de los Tenebrax, empezaron a ocurrir cosas extrañas: ¡incluso desapareció el valioso violín del conde Van der Viol! ¡Por mil mozzarellas, no había más que hablar, tenía que ayudar a la familia Tenebrax!
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios analizando su navegación en nuestra web y cómo interactúa con nosotros y poder mostrarle publicidad en función de sus hábitos de navegación. Para consentir su utilización, pulse el botón “Acepto”. Puede obtener más información consultando nuestra Política de Cookies.